Todo día es hermoso.
Sobre todo si cuenta con un atardecer
de aves de presa
de senderos en el bosque
y una guarida
donde dormir la siesta.
"Nunca", dijeron.
Hablemos con las palabras,
más que para servirnos de ellas
como acaso un instrumento.
La música, sin duda, que hay en el silencio
es el arte más celestial y bello.