viernes, 4 de octubre de 2024

Pueblo fantasma

 Dibujé una ruta,

un camino,

de algo que no llega

porque es horizonte

Y el horizonte es paisaje:

Un cielo rosa sobre un bosque

que nos hizo felices

Al ver recibir la lluvia que nace de repente

A ese tren que trae la leche, el trigo y la leña

El abrigo para cubrirme del tiempo,

El pan de la tarde

La mantequilla y el mate,

La tetera caliente:

El cobijo que tu vida me trae.


Que a mí no llega,

o si llega, soy indiferente

Si no me trae al abrazo en la cama

lábil sol de noche

/Destello antes del abismo/


Y así, brusca, la espera bucólica

Del que a su casa llega tarde

Y no hay quien le espere,

ni siquiera un destello de brasa ahogado en la estufa.

Nacido de este durmiente.


Pero si no estás,

ni el calor me abriga

y el sonido de la noche

no es más que el desvelo

De este, un pueblo de un sólo habitante.


¿Quién vendrá a vistarme?

Sino tu pelo llegando cuando quiere

En este espectro

que quizas no es bueno ni cierto,

pero es lo que quiero,

para mí o para nadie: un pueblo de de dos habitantes.

(Y no la noche que se apaga en desorden)