domingo, 2 de septiembre de 2018

Riéndose de la muerte


Riéndose de la muerte


Hacer del verso lo que alguna vez fue carne
Oyendo el canto de la tierra donde todo florece:
Dice que todo lo hermoso llega a su fin
Buscadores de belleza,
Nunca vi empresa más naufraga
Porque el genio gusta del exceso,
Imaginando el tibio sol de Saturno; la noche sin día,
La calma sin verso.
Manadas sin asentamiento
Mañanas fungis,
Ya partió el invierno.

Sobre el sendero peligroso bailan aves de carroña
Ellas no entierran a sus muertos.
Ignoran la caoba
Prefieren las nubes al suelo.
Los hijos no son suyos; se abandonan al viento.
Las aves guardan un secreto,
que lo supo quién guardó silencio.

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