Isla Cautín, 24 de sept. 2023
1. Otra suerte de desengaño es el romanticismo que no acaba nunca de agonizar: obsesionado con convertir en una experiencia estética toda sensación; maquillamos la realidad con palabras.
Es que el lenguaje puede sustituirnos de melodías tan profundas que no le vemos el fondo, y el contenido acaso disfraza sueños, alegorías, espejos: tanto significante acaba por significar nada, son sólo "palabras".
2. ¿O me he vuelto celoso de Eros? Quisiera volverme deseo en estado puro; pueril, absurdo; abandono absoluto de cualquier autenticidad, ¿Para qué?: Vampirar, hormonar, ejercitar, ver, oler, palpar, estimular, etc.
"¿En qué rincón del cuerpo adversario debo leer mi verdad?"
- Roland Barthes.
Mi verdad se revela no sólo en lo que digo, sino también en la coherencia de mis acciones -acaso, también, en mi deseo- con lo que siento. Más me inclino a sostener que permitirse todos los deseos pudiera ser una quimera: un mostruo que aterroriza con destruir por mero placer.
3. Vierto un chorro de agua calient sobre el mate, la primavera ha llegado y los excesos prometen partir.
No ansío nada, estoy tranquilo y, sin embargo, a veces triste (resaca simplemente).
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