sábado, 24 de mayo de 2025

¿Estás llorando, Claudio?

 I.

Claudio está en un hospedaje en Huillinco junto a su pareja: un hombre, al igual que él. Claudio llama a su hija con quien estuvo el último fin de semana en casa de su madre. Él la llama para preguntarle por qué lo acusó a él de comerse la humita extra, siendo que habían dos en el refrigerador y ellos se comieron una a medias. Durante la conversación, ella le cuenta que la pareja de su madre le pegó por eso, culpándola de la humita que sobraba, ya que esa humita era para él cuando llegara. Así que Claudio pide hablar con su madre y discuten; Claudio le recuerda que su hija no es sola y su ex le recuerda que lo descubrió en su cama con su compañero de obra y por eso lo echó para siempre de la casa. Y ella necesita a un hombre bien hombre que la acompañe en casa, y no a un maricón de mierda. 

Claudio trata de calmarse, no quiere arruinar su viaje con su actual pareja. Tampoco es un cobarde, así que planea vengarse.

II.

Para no levantar sospechas en el hospedaje, piden piezas aparte. Claudio, después de la llamada, se encierra en su pieza con la música fuerte y la luz apagada. La ventana abierta, afuera llueve: fuerte.

Después de un rato, su pareja va a verlo: "¿Estás llorando, Claudio?" Le pregunta.

Escribir y dejar ir

 Yo nací al otro lado del muro:

Al otro lado vi un pasado

o acaso atestigué el devenir


En un sofá de terciopelo

En una casa con la tele prendida el día entero


Acaso la melancolía es hacerse conciente del tiempo

Acaso la agonía del sueño es agarrar lo que deja la vigilia

Tampoco es que la pintura contenga al paisaje

ni la obra al mensaje.


Yo nací al otro lado del muro, lo que hay de este ya no me acuerdo.







(reu. poesía 23.12.24)

No es cualquier sueño

 He despreciado secretos alquímicos guardados en sueños, como abrir el cauce de un río hasta el mar y cómo este te da oro a cambio, sólo se tiene que hacer un pequeño embalse rodeado de piedras en un brazo de río en el último bosque antes de llegar al mar.

Luego, ese nuevo río tiene que nacer a la orilla de una fogata mientras se leen alabanzas a la naturaleza, la vida y la poesía, destacando el poder transformador de la palabra que evoca bendiciones y agradecimientos.

Hay territorios que se conocen de memoria: y sin embargo...

 Hay territorios que se conocen de memoria:

- Nace un cuerpo nuevo luego de caer al pasto.


El heroicismo trágico de perder un partido

e irse con la frente en alto, 

                                            borracho.

Los roles

El espectáculo

La respiración consiente sobre el escenario

(o la arena).


El fútbol tiene que ver mucho con el teatro.

Hay luces que no prenden,

aunque el territorio se conozca de memoria,

los cuerpos cambian.

Habiendo sangre,

la lid que se embiste

ante la veleidad de la suerte:

Mucho tiene que ver con la performance.


Otra es la trava del destino

que en su giro nos atiende

Desnudo -indiferente- nos lleve -achurados- al nuevo espacio.


Liberadas las sienes del cotidiano

Enfrentado a los asaltos

De esa enorme rueda que gira y todos desean: el clímax.


Lleno de desafíos y entrenamiento, la reciprocidad no existe:

no se puede hacer teatro sin actores.