Han pasado dos noches desde que decidí no seguir con la flaca, nunca tuvo nombre lo nuestro, creo que no hacía falta, pero de pronto ella se acostó con un tipo, y luego con su ex y la realidad fue evidente: no andamos buscando lo mismo.
Dolió mucho saberlo, ella me lo contó por teléfono ayer: que no fue nada importante, que lo del ex fue tóxico y cree que no volverá a hacerlo, etc. Siento que sabía todo esto de antemano, lo sentía en su silencio, sus fotos; lo que podía darme en la distancia.
Al regresar a la ciudad, me sentí muy perturbado, muy triste. Olía el fin y no podía nombrarlo. Me la encontré andando solo en un bar, ella andaba con un amigo. Se puso nerviosa y me ocultó su rostro, luego nos abrazamos y su olor, su porte, su voz, todo me parecía distinto. No hablamos esa noche. Era jueves.
Al día siguiente, le pedí verla. Nos juntamos en su casa, intenté dar con las palabras, le dije que me dolió lo que pasó y no sabía por qué; que estaba en un momento de mi vida donde estaba tomando decisiones importantes y que quería construir algo con alguien, que de andar a la deriva había tenido suficiente. Ella dijo que no estaba dispuesta a eso. Estuve pronto a llorar, mi cuerpo temblaba y quedaba sin fuerza. En ese momento pensé en su cabello.
/Lo arruiné, rompí la burbuja y la magia, podría haber seguido ignorando lo que sentía, muriendo de inseguridad por dentro y siendo inmensamente feliz a ratos./
Le miré y vi la pena que le causaba verme así, pero venía saliendo de una relación difícil de 7 años, no quiere dramas, ya fue suficiente, quizás aun no se ha dado el tiempo de vivir los duelos. /Las voluntades discrepan/. Nos abrazamos de nuevo, la sentí tan cerca, tan igual. Sentí su cabello y besé su cuello; un hombro; una clavícula. Tomó distancia. Nos abrazamos de nuevo, se repitió lo anterior. Un momento soñado seguido de un silencio incómodo. No sé cuando me fui.
A la noche siguiente volví. Nuestros cuerpos se encontraban en paralelo, sin tocarse. Ahora es ella la que no sostiene la mirada. Me recordó esa tarde de otoño cuando escuchábamos suave música mirando el atardecer, tomando mate, cubiertos por mi frazada. Ese día vencimos al mundo; una mujer nos lo hizo saber, nos dijo que lucíamos muy bien sentados ahí juntos, sólo eso. Y siguió su camino.Son ese tipo de recuerdo los que uno quiere volver a vivir una y otra vez, como reír desnudos en la cama a la luz de la luna.
En fin, quería oírme, que le contara algo; sé que gusta mirarme cuando hablo. Pero no tenía nada bueno que contar, mi vida se ha suspendido en las últimas semanas. No dejó que me quedara en su casa, pese al frío y a mi insistencia. Que no era mal rollo. Me fui solo.
No puedo decir nada más de entonces. Ahora, una presión desde distintos puntos en el estómago, ganas de entregar tanto, las lágrimas esperan en la garganta. Ojalá un buen día me busque y antes yo me encuentre. Nuestras pieles se entendían tan bien, ese registro queda. Igual siento que me alejé de alguien con quien pude haber creado y construido bellezas. No es el mismo desgarro que sentí con Violeta. Pero sus cuerpos se entendían tan bien con el mío, que volver al propio, sobre todo maltratado por el sedentarismo que fuerza la lectura, es difícil. Como retrotraer toda esa energía y no caer en sufrimiento innecesario.
Que esa energía siga fluyendo y no se detenga: Crear irresponsable.
En fin, quería oírme, que le contara algo; sé que gusta mirarme cuando hablo. Pero no tenía nada bueno que contar, mi vida se ha suspendido en las últimas semanas. No dejó que me quedara en su casa, pese al frío y a mi insistencia. Que no era mal rollo. Me fui solo.
No puedo decir nada más de entonces. Ahora, una presión desde distintos puntos en el estómago, ganas de entregar tanto, las lágrimas esperan en la garganta. Ojalá un buen día me busque y antes yo me encuentre. Nuestras pieles se entendían tan bien, ese registro queda. Igual siento que me alejé de alguien con quien pude haber creado y construido bellezas. No es el mismo desgarro que sentí con Violeta. Pero sus cuerpos se entendían tan bien con el mío, que volver al propio, sobre todo maltratado por el sedentarismo que fuerza la lectura, es difícil. Como retrotraer toda esa energía y no caer en sufrimiento innecesario.
Que esa energía siga fluyendo y no se detenga: Crear irresponsable.
Martes 18 de Julio, 2017.
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