V.R. tiene 3 hermanos; 2h y 1m. Ella es la menor. Su padre que se fue volviendo ausente con el tiempo. Ella era mi vecina cuando la conocí, vivía sola con su madre, los demás hermanos se habían emancipado.
V.R. -la niña-mujer-bailarina- se queda conmigo una vez por año para salvarnos del amor romántico (dice). Abandono la esperanza de la comunicación diaria, y la miro, como de a poco. Veo hombres y mujeres ir, venir y quedarse al lado de nosotros, luego...
Sus amores -salvo uno que no es yo- no van más allá de otro invierno, ahí donde aparezco luego, ebrio a su deseo.
Conocer su pieza, dormir abrazados y de la mano al amanecer: ese tatuaje de corazón en el culo. Saber esa cintura vulnerable a través de ese tajo: ansias de lamer sus heridas hasta que sanen, pero resistirme. Dice; no es mi tarea.
V.R. tiene un cuadro de Edvard Munch en su pieza; "El día después", se llama. Frente a su cama: una chica tirada. Es la primera vez que vengo, sintiéndome un adolescente: abierto a un mundo que no entiendo. Oírla cagar desde la pieza en su baño fue lo más estupendo. Saberla humana, mamífera, vulnerable. Aún después del pantano de aguas de incombustible deseo.
2 colillas:
- una de tabaco
- otra de marihuana
La conversación hasta que la niebla y el humo absorben a la ciudad.
Explorar los puntos de excitación.
Los condones repartidos por el suelo.
Conocer tu flor
Probar tu flor
Lamer cada aroma de tu omóplato
Y la furia de esa cintura que anhelo
como un sueño opiáceo.
Los pequeños accidentes son los que nos revelan el lenguaje del cuerpo antes de lo que pudiera decirse:
Esa intuición-silencio nacida de tu sangre-menstruación
de la abertura-estrechez
de tu cuerpo-mirada-cuello
Y la baba, tu baba, en mi cara,
tu lengua circula en mi barba
Y yo chupo el alma escorpiana-sagitaria
Mientras aprieto tu seno firme y pálido.
V.R. es un pantano en el día más frío del año.
Esparcimos nuestro calor en cualquier cama
Dejando un aroma fálico.
A la noche siguiente busco tu mano en mi pecho
Pero tú no dejas palabra. Hasta el otro año, pareces decirme. Esperando a que me vaya luego.